martes, 25 de noviembre de 2008

Lemon Pie



¡Muy buenas para todos! Hoy voy a compartirles la receta que le robé a mi hermana del “Mejor Lemon Pie Del Mundo” y además… ¡El más fácil! Y que más rápido se hace. Espero que les guste…

Ingredientes:

Para la Masa

200 gramos de harina 0000
100 gramos de manteca
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de agua fría

Para el Relleno

2 huevos
200 gramos de azúcar
75 gramos de manteca derretida
Jugo de 2 limones
Ralladura de la cáscara de 1 limón

Para el Merengue

250 gramos de azúcar
¼ taza de agua
3 claras

Preparación

Primero se empieza por la masa. ¡Ah! Antes de cocinar lavate las manos porque sino es un asco. Desmenuzá la manteca y la harina con las manitos (es muy divertido o muy asqueroso según quien lo mire) hasta que te quede algo parecido a un queso rallado. Agregale el azúcar y el agua fría y uní todo hasta formar el bollito, pero ¡Ojo! No la amases mucho porque sino te sale dura (lo mismo pasa con ya sabemos que…) Ahora olvidate un ratito y dejala descansar ½ hora en la heladera. Apróvecha ese tiempo para ir precalentando el horno: Lo ponés en fuego corona (un poquitito más que mínimo) y vas enmantecando y enharinando una tartera chica (cosa que detesto hacer en particular). El Lemon Pie que les estoy pasando es chico, de 4 porciones; si querés uno como los de las confiterías hace toda la receta al doble (menos el tiempo de horno sino se quema jajaja).
Ahora mientras seguimos esperando que se enfríe la masa, se caliente el horno y se aburra la tartera (?) nos ponemos a preparar el relleno. Batís los huevos con el azúcar con batidora hasta que la preparación se ponga blancuzca. Agregá la manteca derretida, el jugo de limón y la ralladura del mismo. Batí un poquitín más.
Mientras hiciste todo esto no sólo te cagaste de calor por el horno prendido, sino que la masa ya descansó la media hora. Enharinas la mesada y estiras la masa con palote hasta que veas que puede cubrir perfectamente la tartera. Ahora con mucho cuidado, enrollá despacito la masa arriba del palote así la levantas y la pones despacito en la tartera (me vas a putear bastante, porque la masa es bastante frágil y se rompe un poquito, pero vale la pena porque es bien delicada). Si se te raja un poquito, lo arreglás con retacitos de masa que te sobre de los costados. Si te sobro masa no te recomiendo hacerlas galletita, ya que esta masa toma gusto del relleno y sin relleno esta masa no tiene gusto… a nada.
Ponés el relleno sobre la masa (cruda) y lo ponés en el horno de 30’ a 35’ minutos.
Ahora vamos a preparar el merengue. Ponés el azúcar y el agua en una cacerola y lo llevás a fuego fuerte sin moverlo hasta que te quede un almíbar a punto bolita blanda. Si te preguntas que carajo es eso, te explico: Es cuando mas o menos pasan unos 12 minutos, o bien agarrás un vasito con agua y le tirás un poquito de almíbar y no se disuelve en el agua, queda en el fondo medio pegajoso. Bueno. Mientras esperás que se haga el almíbar, vas batiendo con batidora las claras a punto nieve (es cuando quedan bien blancas y si das vuelta en bol no se caen. Ojo con darlas vuelta antes del tiempo porque ahí si se te caen). Agarrá un bol más grande que en el que batiste las claras, y ponele agua y algunos cubitos (esto es para enfriar más rápido el merengue por el almíbar caliente). Ponele encima el bol con las claras batidas a nieve y batiendo siempre con la batidora (fijate que no se recaliente porque así una vez rompí una; ¡ups!). Agregale de a poquito el almíbar (lo tirás en forma de chorrito finito) y batís hasta que el merengue quede más o menos tibio.
Cuando ya no das más, todo da sus frutos: Sacá la tartera del horno (fijate que esten doraditos los bordes de masa) y ojo con el relleno caliente que burbujea y a veces te ataca (yo me entiendo). Lo dejás enfriar, ¡pero no en la heladera porque queda todo húmedo! Y lo desmoldás con cuidado en un platito bien lindo. Le ponés encima el merengue y le das formita de onditas con una cuchara. Si querés que te quede tostadito arriba lo ponés con el horno abierto y al máximo abajo del grill (o en la parrilla del horno, ese cajoncito de abajo que nunca usás) ¡y controlalo porque se quema! En menos de un minuto toma color y ¡Voilà! Lemon Pie listo.



No hace falta que cocinen con la misma cara de corqui que yo, eso es sólo elección mía. Como verán nunca falta la companía en la cocina; en mi caso como se me cantó hacer torta a las 4 de la mañana la única companía era mi gata. Si tienen companía en la cocina no la aterroricen con la batidora como hice yo con Michelín; sino no van a hacerles más la segunda ni de Juanita (y que bien que nos viene una con tanto cacharro por lavar). La verdad que el Lemon pie que se ve que estoy cocinando en las fotos, no es el mismo que el de la foto del resultado final, porque mientras se enfriaba me fuí a dormir y alguien lo atacó por la mañana y todavía no se quién fué (ya habrá venganza) así que tuve que hacer otro (mis comensales, agradecidos). Espero que les guste. Un besote enorme, Fergie.

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